Áreas Simbólicas

Plaza de los Fundadores

La Plaza de los Fundadores es un tributo con el que la Universidad Autónoma de La Laguna honra a sus fundadores a través de una sólida construcción que acoge imágenes, ideas y sueños, estableciendo nuestro compromiso con este suelo semidesértico donde el sol que brilla con una intensidad única, es forjador del carácter de los habitantes de esta Comarca Lagunera. En los signos y símbolos que se acumulan en torno a la Plaza, viajan las alegorías que nos indican el camino que se ha de seguir, mostrándonos las huellas que antaño marcaron quienes nos precedieron.

Enmarcada entre olivos, en la Plaza de los Fundadores se encuentra un pabellón que representa nuestro concepto de la educación, el camino por el cual hemos de transitar. Tres niveles en forma ascendente representan el Sistema Educativo Nacional, -formación básica, media y superior respectivamente-, soportando las cuatro columnas que representan la educación superior occidental: la licenciatura, la especialización, la maestría y el doctorado, grados que fortalecen y dan solidez a un mundo cada vez más competido.

Sobre las cuatro columnas descansa una techumbre hecha a base de madera, material con el que la naturaleza originalmente nos resguardaba. Sobre ella, un birrete, símbolo de la Academia, que refleja la autoridad que nos otorga el conocimiento como producto de una educación formal.

En una caída de agua, sobre un diamante dibujado en el centro del monumento principal, una placa se apoya en tres soportes tubulares coronados con los escudos de las ciudades que dieron origen a la Comarca Lagunera: Torreón, Gómez Palacio y Ciudad Lerdo. Una pieza de granito, recurso natural de la Región, da testimonio de las mujeres y hombres que no se conformaron con soñar una universidad de laguneros para los laguneros, sino que tuvieron la fuerza para realizar el sueño que es hoy una realidad sólida y en franco crecimiento: la Universidad Autónoma de La Laguna.

Un espejo de agua surge en el centro del monumento. Alimentado por agua corriente, metáfora del saber, nace en el nivel más bajo al pie del primer escalón de esta cadena educativa. Un diamante en bruto que ha de ser pulido por el continuo golpeteo del agua, para que el sol, en el cenit, descubra el brillo que ha alcanzado con su pulido. Así, los egresados de la UAL iniciarán su vuelo profesional.

El conjunto se complementa con tres jardines que rinden nuevamente tributo a las tres ciudades hermanas cuyo camino conjunto y crecimiento se ha incrementado con trece ciudades más, que hoy fortalecen a la Región Lagunera.

Agua, olivos y palmeras son los símbolos que rinden homenaje a los primeros laguneros que lucharon contra las inclemencias del clima para legarnos la tierra que hoy es nuestro hogar. Este carácter tesonero que nos guía en nuestro objetivo de formar hombres y mujeres de bien, involucrados en la sociedad como agentes de cambio, desarrollo y consolidación, nos lleva a acuñar con orgullo nuestro lema "Vencimos al desierto, cultivamos el espíritu".

Para llegar a la Plaza de los Fundadores el recorrido inicia siguiendo el camino que, rumbo a la Rectoría, principia en el Colegio de Educación Media, pasa por los Colegios de Ciencias Administrativas, Ciencias y Humanidades y Posgrado, como un símbolo más de la ruta seguida durante el desarrollo personal y profesional.

Este concepto arquitectónico retoma el estilo de los antiguos edificios romanos y la utilización de materiales, que en su rusticidad y falta de pulido, reflejan el génesis de una joven institución educativa cuya claridad de visión traza el camino para que los Halcones Laguneros alcancen sus metas y sueños.

Texto elaborado con la participación de Francisco Huitrado, Humberto Muñoz, Nidda Rocío Mícher e Isaac Rodríguez Carranza.

Serafín Vive

Solo me alimentan las anécdotas. Me dicen que el Dr. Serafín Ruiz de Zárate Velasco llegó a la Universidad Autónoma de La Laguna desde la Isla de Cuba. Muy probablemente tocó muchos otros puertos. Sin embargo, el último fue la UAL.

Por lo que cuentan, indudablemente fue un hombre de grandes experiencias que lo hicieron un hombre vivo, hambriento de vivir en y para el centro del aprendizaje. Un ser que me imagino en armonía, tranquilidad y con la paz interna que da el aprender y aprehender que da el conocimiento cuando se esparce.

En algún lado está el Profe Serafín, porque según relatan, él dijo, en un parafraseo libre que realizo: Aquí me quiero quedar, porque en mi largo recorrido la Universidad Autónoma de La Laguna me dio todo lo mejor que puede recibir un ser humano.

Ok, Dr. Serafín. Ojalá los que te conocieron nunca te olviden y sepan sembrar conocimiento. Y a los que no tuvimos la fortuna de conocerte y disfrutar de tu sapiencia, espero nos invada tu espíritu de entrega.

Texto elaborado por Nidda Rocío Mícher

Plaza de las Tortugas

La Plaza de las Tortugas está ubicada en el lugar más equidistante de la Universidad, sirviendo de bienvenida a quienes ingresan a la misma por su entrada principal.

Creada en el año 12 de vida de la Universidad Autónoma de La Laguna, los altibajos de su terreno representan los ciclos de buenaventuraza y de declive de todos los aspectos de la vida humana y del desarrollo de una comunidad; la perfecta sincronía y balance entre lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo. Así como arriba es abajo. Una representación de la línea de vida en forma de caracol que va desenvolviéndose en constante crecimiento.

Con un punto central y los cuatro puntos cardinales, la Plaza de las Tortugas está delimitada por cuatro chorros de agua, vital líquido que ha sustentado el crecimiento de la Región Lagunera y cuyo mensaje va implícito en la representación de la misma: sin el agua no hay vida.

Por ello, conscientes de nuestro entorno semidesértico, nos urge la necesidad de dejar una alegoría metafórica de la urgencia de preservarla como recurso natural del cual hay que hacer un uso racional.

Texto elaborado por Francisco Huitrado e Isaac Rodríguez Carranza